Lolità

Lolità

Me encantan las fiestas, celebro cada una de ellas: Navidad, Año Nuevo, mi 22 de agosto y las infaltables comerciales que nos reúnen a todos. Pero particularmente, lo único que me ordena son las estaciones de mi corazón, el tiempo que él disponga, el ritmo que él crea y las ganas que él tenga. Dejé de actuar como si la medianoche de cada 21 me arrebatara las oportunidades que no logré hasta el momento y dejé de depositarle toda la responsabilidad de mis expectativas al 22 de cada agosto. Dejé de ordenar mis sueños según la etapa “correspondiente” a cada edad. Organizo mi vida en ciclos. Algunos son cortos y otros interminables. Me gusta sentirme presente en ellos, serles fiel. Y es que si pienso en lo que “tocaría” o “correspondería” por mi edad, supongo que me auto-demandaría por fraude. Si compartimos un café con los ojos vendados y omitimos mi natalicio, te aseguro que me darías unos 53; pero si el café lo tomás mirandome barrenar las olas del mar, me darás unos merecidos 10.

@camposlolita